change.gov
La transición de una administración saliente a una entrante en el gobierno de los Estados Unidos, comienza mucho antes de que se conozca el ganador. En este caso, la transición a la Administración Obama-Biden ya está va a toda máquina, y va por buen camino.
change.gov (Office of the Presidente-elect) es la web que acaba de lanzar el equipo de transición en la que irán mostrando como es el proceso, la agenda política, información sobre los nuevos inquilinos de la Casa Blanca, incluso un formulario para pedir un trabajo. Flipen:
President-Elect Obama will make appointments throughout the federal government. Some positions will require Senate confirmation while others will not. Some appointments will be made during the transition process and others during the early part of the new Administration.
De momento, ya han elegido a un nuevo White House Chief of Staff.
Seguiremos este proceso, que tiene pinta de ser interesante. Quien sabe, igual son capaces de cambiar alguna cosa
Mr. President-elect
Election Day
And here we are, el primer martes después del primer lunes de noviembre, it’s Election Day in the United States. Serán un día y una noche largos, pero allá estaremos en Twitter desde la fiesta de seguimiento de los Democrats Abroad en el Círculo de Bellas Artes.
Hay un widget muy bueno de Google para seguir las elecciones en directo:
Y atención al seguimiento que se hace hoy durante toda la madrugada en mi nuevo curro, elpais.com.
Congreso Nuevo Periodismo
Este fin de semana lo pasaré en Cáceres, en el III Congreso Internacional de Nuevo Periodismo.
Será una gran oportunidad para relacionarme con el gremio de mi nuevo sector profesional, y además de estaré con grandes amigos disfrutando del fin de semana.
Traición
Tras más de cuatro meses, he creído que podía volver a insuflar aire a este blog con esta historia de Hernán Casciari, Orsai, sobre un sentimiento antiguo y arraigado de los seres humanos.
No es que la haya elegido por nada especial, simplemente me encantó cuando la leí y me identifiqué muchísimo con la historia de los Reyes Magos. Espero que os guste, y os recomiendo mucho el blog de Hernán, Orsai, y su blog en ElPaís.com sobre series de TV, Espoiler.
PD: Sirva este post, por cierto, como enésima solución de continuidad. Los que me seguís de cerca sabéis que hubo cambios en mi vida recientemente, pero eso es otra historia y merece ser contada en otra ocasión.
El tajo de un cuchillo en el abdomen
Raquel no era peligrosa, más bien una excentricidad del barrio, pero Chichita se ponía en alerta máxima —¡Hernán, metéte para adentro!— cuando la loca se acercaba demasiado. Sus rarezas eran dos: iba vestida de maestra cuando no lo era, y se desvestía en la calle para ponerse el guardapolvos del colegio. Por lo demás, la Loca Raquel era inofensiva y mi madre sólo me resguardaba por temor a que yo pudiera verla sin ropa. Me resguardó bastante mal, pienso ahora, porque fue la primera mujer desnuda que vi en la vida.
Yo tenía cinco años y esperaba en la vereda a que Roberto sacara el auto del garage para llevarme al Jardín. Hacía un frío con escarcha, pero Raquel se puso atrás de un árbol y se quitó el vestido por la cabeza, de un solo movimiento, como si fuera una tarde de verano. El momento fue intenso y memorable. Me quedé hipnotizado viéndole las tetas caídas, el matorral esponjoso, las estrías, los brazos blancos como la leche. Pero no fue la palidez del secreto lo que me impresionó.
—¡Hernán, metéte para adentro!
Yo miraba otra cosa en el cuerpo de la mujer cuando Chichita se acercó a la Loca y la espantó como si fuese un perro, es decir, diciendo tres o cuatro veces la palabra juira y haciendo ondular un repasador. Era otra cosa lo que me dejó boquiabierto. Más tarde, en el coche, Chichita me preguntó qué había visto y yo le dije que nada.
—Nada cómo.
—No vi nada, mamá.
Pero no era cierto. Yo había visto algo en la Loca Raquel. Lo único que me llamó la atención de su cuerpo, lo que sigue en mi memoria después de treinta años, fue la tremenda cicatriz de una cesárea que le partía la barriga en dos mitades.
Al rato escuché, sin querer, una conversación entre mis padres sobre la Loca Raquel. Chichita le decía a Roberto:
—La pobre mujer está así porque el marido la traicionó —y yo entendí que hablaban sobre aquella herida horrible. Y por eso, desde aquella mañana, la palabra traición significó, para mí, un tajo de cuchillo en el abdomen.
Ante la Ley, de Franz Kafka
Ayer vi El Proceso, de Orson Welles&Franz Kafka. Al principio, está este pequeño cuento sacado de la propia novela y esencia de los personajes y situaciones kafkianos.
Ante la ley hay un guardián.
Un campesino se presenta al guardián y le pide que le deje entrar. Pero el guardián contesta que de momento no puede dejarlo pasar. El hombre reflexiona y pregunta si más tarde se lo permitirá.
- Es posible - contesta el guardián -, pero ahora no.
La puerta de la ley está abierta, como de costumbre; cuando el guardián se hace a un lado, el campesino se inclina para atisbar el interior. El guardián lo ve, se ríe y le dice:
- Si tantas ganas tienes - intenta entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda que soy poderoso. Y sólo soy el último de los guardianes. Entre salón y salón hay otros tantos guardianes, cada uno más poderoso que el anterior. Ya el tercer guardián es tan terrible que no puedo soportar su vista.
El campesino no había imaginado tales dificultades; pero el imponente aspecto del guardián, con su pelliza, su nariz grande y aguileña, su larga bárba de tártaro, rala y negra, le convencen de que es mejor que espere. El guardián le da un banquito y le permite sentarse a un lado de la puerta. Allí espera días y años. Intenta entrar un sinfín de veces y suplica sin cesar al guardián. Con frecuencia, el guardián mantiene con él breves conversaciones, le hace preguntas sobre su país y sobre muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y al final siempre le dice que no todavía no puede dejarlo entrar. El campesino, que ha llevado consigo muchas cosas para el viaje, lo ofrece todo, aun lo más valioso, para sobornar al guardián. Éste acepta los obsequios, pero le dice:
- Lo acepto para que no pienses que has omitido algún esfuerzo.
Durante largos años, el hombre observa casi continuamente al guardián: se olvida de los otros y le parece que éste es el único obstáculo que lo separa de la ley. Maldice su mala suerte, durante los primeros años abiertamente y en voz alta; más tarde, a medida que envejece, sólo entre murmullos. Se vuelve como un niño, y como en su larga contemplación del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de piel, ruega a las pulgas que lo ayuden y convenzan al guardián. Finalmente su vista se debilita, y ya no sabe si realmente hay menos luz o si sólo le engañan sus ojos. Pero en medio de la oscuridad distingue un resplandor, que brota inextinguible de la puerta de la ley. Ya le queda poco tiempo de vida. Antes de morir, todas las experiencias de esos largos años se confunden en su mente en una sola pregunta, que hasta ahora no ha formulado. Hace señas al guardián para que se acerque, ya que el rigor de la muerte endurece su cuerpo. El guardián tiene que agacharse mucho para hablar con él, porque la diferencia de estatura entre ambos ha aumentado con el tiempo.
- ¿Qué quieres ahora - pregunta el guardián -. Eres insaciable.
- Todos se esfuerzan por llegar a la ley - dice el hombre -; ¿cómo se explica, pues, que durante tantos años sólo yo intentara entrar?
El guardián comprende que el hombre va a morir y, para asegurarse de que oye sus palabras, le dice al oído con voz atronadora:
- Nadie podía intentarlo, porque esta puerta estaba reservada solamente para ti. Ahora voy a cerrarla.
White Rabbit
One pill makes you larger
And one pill makes you small
And the ones that mother gives you
Don’t do anything at all
Go ask Alice
When she’s ten feet tallAnd if you go chasing rabbits
And you know you’re going to fall
Tell ‘em a hookah smoking caterpillar
Has given you the call
Recall Alice
When she was just smallWhen men on the chessboard
Get up and tell you where to go
And you’ve just had some kind of mushroom
And your mind is moving slow
Go ask Alice
I think she’ll knowWhen logic and proportion
Have fallen sloppy dead
And the White Knight is talking backwards
And the Red Queen’s “off with her head!”
Remember what the dormouse said;
feed your head!– White Rabbit, de Jefferson Airplane en 1967 (en YouTube, y en directo)
La misma piedra
Hace 72 años se celebraron los mejores Juegos Olímpicos hasta entonces, en el mayor y más moderno recinto deportivo que el hombre había construido jamás. El ser humano corrió más rápido, saltó más lejos y nadó como nunca, con participantes que venían de un número de países sin precedente. Fue la primera vez que un evento deportivo se transmitía en directo por televisión.
Así llegaba la antorcha a la ciudad anfitriona:
Dentro de unos meses habrá otros Juegos Olímpicos, también con sus nuevas marcas y sus innovaciones tecnológicas. Y será la misma piedra, 72 años después.
Obama. Hillary.
Se supone que el New York Times apoya a Hillary Clinton en el proceso de primarias del Partido Demócrata para elegir a su candidato a la Presidencia de los Estados Unidos. O no, léase:
When the World Trade Center was attacked for the first time on Feb. 26, 1993, President Bill Clinton flew to New York to be briefed on the attack and the response by city, state and federal authorities. According to newly released White House calendars of Senator Hillary Rodham Clinton’s time as first lady, Mrs. Clinton stayed behind in Washington to attend a photo shoot with Parade magazine and a performance of “Jesus Christ Superstar.”
Seven years later, in October 2000, Mr. and Mrs. Clinton were enjoying a quiet weekend at their new home in Chappaqua, N.Y., when word came that the Cole, an American destroyer, had been attacked in a Yemen port. Mr. Clinton rushed back to the White House to deal with the crisis. Mrs. Clinton returned to the campaign trail in her run for the Senate. [...]
Eso es parte de un artículo que sale hoy, comentando la publicación de toda la agenda pública de Hillary Clinton durante el periodo de Primera Dama. El aparato de campaña de Clinton quería demostrar que realmente Hillary está mucho más preparada que Barack Obama para reaccionar crisis internacionales, ataques terroristas o cracks económicos, pero les está saliendo el tiro por la culata.
Si pudiera votar en Estados Unidos voaría por Obama, por muchas razones a pesar de que obviamente no he leído todas su programa de propuestas, ni mucho menos.
Pero resumiendo me gustan su postura con respecto a Irak, su capacidad como orador (vídeo) y su actuación en los debates (sí, creo que los políticos tienen que saber hablar en público y no estar leyendo un papelajo), los apoyos de gente que admiro o que sigo y que el senador Obama ha ido cosechando a lo largo de meses y, especialmente, su propuesta, aunque no sé si podrá llevarla a cabo, de darle un vuelco a la política americana centrada en un Washington hiper-burocrático, aislado y que se regocija en sí mismo. Y porque, ya que Jed Bartlet no se presenta, molaría mucho que un tipo que se llama Barack Hussein Obama, hijo de un Keniata, no blanco y con un discurso como el suyo fuera el Presidente de los Estados Unidos, siento el romanticismo.
Como último apunte os recomiendo que sigáis a Eric Napoli, compañero de trabajo americano que sigue la campaña, con una cobertura un poco parcial pero muy exhaustiva. Y, cómo no, la Wikipedia.
—
No he escrito mucho sobre el apasionante proceso electoral estadounidense, a pesar de que la estoy siguiendo con bastante interés. Corrección: últimamente no he escrito nada en absoluto, ni sobre la campaña americana ni sobre la española, ni sobre nada de nada. Pero para variar estoy bastante, digamos, distraído con otras cosas. En fin, que intentaré escribir más, otra vez.
Zombie Feynman
Mi físico favorito, Richard Feynman, vuelve a aparecer en xkcd (ya estuvo junto con John Nash en otra tira), junto con los MythBusters del Discovery Channel. Randall Munroe no deja de sorprenderme.
Seguimiento Elecciones 2008
En Twitter (Juanlu, atemporal) y en blog en directo en Testigo para la Acusación. Os dejo la gran idea de Soitu:
Estamos en mi casa, disfrutando del seguimiento brutal en Internet.
Continuidad de los parques, de Julio Cortázar
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestion de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.
Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subio los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oidos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.Julio Cortázar. Final del juego, 1956
Buscando piso
Hoy ha sido un día de esos regulares tirando a malo. El viernes pasado, aprovechando unas minivacaciones y que se me acaba el contrato actual, estuve haciendo búsqueda de pisos, aunque bien pudiera parecer una cacería, por los sitios típicos de Internet (Idealista, Segunda Mano, etc.) y me acerqué a ver el único par que entraba dentro de mis criterios.
Uno era algo caro para lo que ofrecía, allí por Tribunal. El otro, muy cerquita de Plaza de España tenía muy buena pinta y tras pensarlo un poco me decidí a alquilarlo a partir del 1 de febrero, y así se lo dije a la casera.
Cual sería mi sorpresa esta mañana, después de pasar unos magníficos Reyes pensando en mi nueva casa, cuando llamo a la casera para concretar la firma del contrato y me dice que se lo ha alquilado a otra persona que lo iba a alquilar desde ya. Si es verdad que cuando hablan mal de ti te pitan los oídos, hoy a esa señora le han estallado en mil pedazos.
Pero después de este melodrama personal, a lo que iba. Si alguien sabe de algún piso (o ático, o loft, que los llaman ahora) interesante, alguna página web inmobiliaria secreta y exclusiva (en plan Skulls) o alguna agencia en la que no tengan un extirpa-riñones al teléfono, háganmelo saber. Por caridad.
Busco algo normalito:
- Piso céntrico.
- Entre 45 y 65 m^2.
- Amueblado.
- Cerca de la linea 10 de metro.
- Que no pidan aval bancario (es una cuestión principios).
En fin, una morada digna.
Actualización: Ja! Ya tengo casa, y para asegurarme deje señal y pedí papeles firmados. Ya pondré fotos cuando esté instalado.
La línea
Hace apenas 48 horas cruzábamos esa linea imaginaria que marca el paso de un año a otro. Como casi siempre, hay alguien que lo expresa mejor que yo en su Biblioteca de Babel:
(…)
¿Y sabéis qué? Que hoy da igual. Hay barrera, pues háyala. Hay línea, pues hoy la cruzamos. Como las líneas de las aceras, esas que jugábamos a saltar o a pisar de pequeños. Como la línea trazada en tierra con una rama, más allá de la cual estaban los valientes, porque allí había peligro. Como la puerta mágica que dibujábamos -algunos aún dibujamos- en el aire para poder entrar a mundos imaginados. Como la línea invisible que separa la audiencia del escenario, y nos da acceso a mundos enteros sin tener que levantarnos. Todas esas líneas son necesarias porque nos hacen ser quienes somos, y eso, en este universo, es mucho.
(…)
Yo crucé la línea acompañado de amigos, de mis amigos, de los mejores amigos que se pueden tener (siento ser algo subjetivo). Este año tocó Gijón, una ciudad de la que he quedado prendado, como atestiguan algunas de las fotos.
Feliz año a todos.






